¿Quieres saber cómo administrar el dinero para que rinda más? ¡Lee nuestros consejos para empleados, emprendedores y profesionales independientes!

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La estabilidad financiera es un sueño de muchas personas, ya sean emprendedoras o no. Pero ante una economía tan imprevisible, sabemos que es cada vez más difícil planificar los gastos y ahorrar lo suficiente para construir un patrimonio, principalmente, para aquellos que pretenden comenzar un negocio propio.

En este post, compartimos 21 consejos sencillos dedicados a quienes desean tener una vida financiera más sana, incluso sin tener un presupuesto muy elevado.

Si adoptas por lo menos uno de los hábitos a seguir, verás que, con el tiempo, tu dinero rendirá más y podrás invertir en las actividades que más te gustan.

Pero para ir adelantándose: a partir de ahora las hojas de cálculo y calculadoras serán tus mejores amigas.

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1. Apunta tus gastos fijos

Los gastos fijos son los que pagamos todos los meses, como alquiler, agua, luz, teléfono, internet, etc. Es importante resaltar que debes incluir en la lista los impuestos…. ¡que no se te olvide!

Tener un registro de los gastos fijos es importante para saber cuánto de la renta familiar sobra todos los meses para invertir, ahorrar o incluso destinar al descanso y al ocio.

Asimismo, y si eres un emprendedor, también debes tener un control de los gastos fijos de tu negocio, como el alquiler y los costes de producción.

Hay varias maneras de realizar este control, pero recomendamos mantener una hoja de cálculo en Google Drive o en Excel, ya que además de guardarse, con lo cual no se corre el riesgo de perderlos, la herramienta ya hace los cálculos de los gastos y los resta de tu salario/beneficio.

2. Separa al menos el 10% de tus ingresos cada mes

Antes de pagar los gastos fijos, trate de reservar al menos el 10% de tu renta para invertir. Si ganas un sueldo fijo mensual, entonces eso significa que debe separarlo del mismo, y si trabajas como autónomo, ese porcentaje se separa de todas tus ganancias del mes.

El objetivo aquí no es sólo ahorrar el dinero por un período de tiempo hasta poder gastarlo en algo superfluo, sino aplicar ese valor para que pueda rendir intereses y convertirse en un patrimonio en el futuro.

Al principio puede ser difícil “abandonar” ese 10%, pero si te enfocas en el resultado a largo plazo y logras adaptar tu estilo de vida sin hacer grandes sacrificios, en menos de un año ya comenzarás a ver los primeros resultados.

3. Mantén tus gastos personales separados de los de tu negocio

Esta sugerencia vale para quien ya tiene un emprendimiento o pretende comenzar uno. Muchos pequeños y medianos emprendedores todavía tienen dificultades para separar los gastos personales de los gastos del negocio, lo que puede llevar no sólo a pérdidas, sino incluso a la quiebra.

Esta práctica es mala porque no puedes saber si tu negocio está dando ganancias, después de todo, siempre estás sacando dinero de caja. La falta de capital también impide que promuevas mejoras en los procesos y mejores tu divulgación, lo que restringe el alcance de tu marca.

Y, por último, mezclar cuentas personales con las cuentas del negocio puede dar una falsa impresión de “riqueza” y motivarse a gastar más de lo que realmente puedes en ese momento.

Por lo tanto, te recomendamos que tengas dos cuentas separadas si eres un emprendedor. La buena noticia es que puedes utilizar a la persona jurídica asociada a la cuenta para contratar planes corporativos para tu empresa, como salud, alimentación, etc., que también ayudan a la hora de ahorrar dinero.

4. Trata en lo posible de no pedir financiaciones

Las financiaciones son un peligro para el pequeño y mediano negocio, ya que representan un largo plazo de compromiso e intereses elevados.

Sabemos que no siempre es posible evitarlos, pues ellos son útiles para captar recursos en la fase inicial del emprendimiento. Pero siempre que necesites pedir una financiación ten en mente que los plazos sean menores, además de estudiar las condiciones estipuladas por las instituciones financieras a fin de escoger la menor tasa de interés.

Recuerde que las financiaciones también deben ser incluidas en tu hoja de gastos fijos durante todo el tiempo de vigencia del contrato.

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5. Amortiza tus deudas lo antes posible

Si ya has obtenido un préstamo a tu nombre, piensa en abonar más cuotas simultáneamente para reducir la duración del contrato y, por supuesto, los intereses.

Pero ojo, no estamos diciendo que debes ajustarte para quitar tus deudas más rápido. Lo ideal es usar un dinero que esté “sobrando” para adelantar las cuotas, o sea, nada de mover en los gastos fijos o en el flujo de efectivo de tu negocio.

Un ejemplo de dinero que se puede reservar para amortiguar las deudas es un pago por un trabajo autónomo que has realizado, por ejemplo.

6. Haz estudios acerca de inversiones

Invertir es una forma de asegurarse de que no gastarás tu dinero en algo superfluo.Pero cuando usamos la palabra “inversión”, puede parecer que estamos hablando de algo que requiere mucho conocimiento previo.

¿Tú también piensas así? ¡Pues es exactamente lo contrario!

Todos pueden invertir, desde el perfil más conservador hasta el más audaz. Es por eso que te recomendamos estudiar los diferentes tipos de inversión disponibles en tu país y economía. Solo entonces podrás elegir el que mejor se adapte a tu perfil. Además, habla con personas que estén bien informadas sobre la inversión antes de tomar tu decisión.

Cuentas de ahorro

Las cuentas de ahorros son exitosas en todas partes, porque son fáciles de abrir y bastante seguras. Los ahorros, en la mayoría de los países, tienen el riesgo más bajo de cualquier otro tipo de inversión, pero también tienen el potencial de rendimiento más bajo.

Es por eso que se recomienda hacer depósitos en efectivo en una cuenta de ahorro a los inversores conservadores, con una menor tolerancia al riesgo.

Fondos de inversión

Los fondos mutuos reúnen dinero de diferentes inversores y luego lo invierten en una variedad de acciones, bonos y otras inversiones. Este tipo de inversión es adecuada para aquellas personas que pueden invertir pensando a largo plazo.

Acciones

A diferencia de las opciones anteriores, el mercado de valores se recomienda a aquellos inversores con un perfil más audaz. Las acciones pueden fluctuar enormemente durante el período en que el mercado está abierto, por eso es un modelo que acarrea riesgo. Una comprensión más profunda de cómo las compañías están funcionando y un monitoreo continuo de la bolsa de valores son cruciales.

7. Establece objetivos financieros

Antes de seguir adelante es importante conocer la diferencia entre las metas y los objetivos. Aunque usemos estas dos palabras indistintamente, los objetivos representan lo que queremos lograr a largo plazo, mientras que las metas, por otro lado, representan las acciones concretas cuantitativamente y con un plazo predeterminado.

Por ejemplo: tu objetivo es aumentar los ingresos por ventas de tu negocio. Tus metas, a su vez, pueden ser duplicar el número de transacciones en los próximos seis meses, aumentar el ticket promedio de tus clientes en 50%, etc.

Aprovecha esta oportunidad para leer nuestro post sobre cómo estipular metas para tu negocio.

8. Paga en lo posible en efectivo

Esto puede sonar como un cliché, pero cualquier especialista en finanzas nos diría que solo deberíamos comprar algo cuando tenemos el dinero para hacerlo.

Es por eso que pagar en efectivo (o usar una tarjeta de débito, por supuesto) es una excelente estrategia para ahorrar dinero, ya que evitas gastar dinero que realmente no tienes, asumiendo una deuda en la tarjeta de crédito.

Muchas tiendas en todo el mundo ofrecen ofertas especiales y descuentos para pagos en efectivo. Esto significa que puedes ahorrar dinero y pagar menos por un producto o servicio.

Man's hands scissor the blocked credit card